Ni sueño, ni tedio, ni hambre

– ¿Tanto te aburro? Su lánguido bostezo no le había pasado desapercibido. Tampoco a ella, que intentó camuflarlo como pudo poniendo una extraña mueca que, en su intento de tenerlo todo controlado, le hubiese horrorizado de haberla visto. – No, no, qué va. No sé… estaré cansada. No lo estaba. O quizá sí, pero estaba … More Ni sueño, ni tedio, ni hambre